31 octubre 2008

Guerra contra el terror: guerra o metáfora? (segunda parte)


C. Las leyes de la Guerra

La ley de la guerra, también conocida como la ley del conflicto armado, está compuesta por todas aquellas disposiciones legales, tratados y principios tradicionales que son aplicables al uso de la fuerza. La ley de la guerra se centra tanto en la correcta focalización de objetivos militares como en el tratamiento hacia los enemigos detenidos, prisioneros de guerra y otros no-combatientes. El corpus central de la ley de la guerra está establecido en las Convenciones de Ginebra de 1949. Las Convenciones de Ginebra abarcan cuatro categorías:

• Convención de Ginebra del 12 de agosto de 1949, Por la Mejora de las Condiciones de los Heridos y Enfermos en las Fuerzas Armadas en el Campo [de batalla];

• Convención de Ginebra del 12 de agosto, de 1949, por la Mejora de las Condiciones de los Heridos, Enfermos, y Náufragos, Miembros de las Fuerzas Armadas en el Mar [la Marina];

• Convención de Ginebra del 12 de agosto, de 1949, Relativa al Tratamiento hacia los Prisioneros de Guerra;

• Convención de Ginebra del 12 de agosto, de 1949, Relativa a las Protecciones de Personas Civiles en Tiempos de Guerra.

En los Estados Unidos, la Directiva 5100.77, párrafo 5.3.1, exige a todas las fuerzas militares norteamericanas el cumplimiento de la ley de la guerra en la ejecución de operaciones militares en todos los conflictos armados, independientemente de cómo se caracterice el conflicto armado en particular.

Con la incorporación de las disposiciones de las Convenciones de Ginebra y todas las leyes internacionales existentes con respecto a la conducta en un conflicto armado, el ejército norteamericano ha codificado la ley de la guerra en el Manual de Campaña 27-10 sobre las Leyes de la Guerra Terrestre [Field Manual 27-10, Department of the Army, Field Manual of the Law of Land Warfare (FM 27-10)]. El FM 27-10 afirma que el objetivo básico de la ley de la guerra es limitar el impacto de los inevitables males de la guerra mediante:


* la protección tanto de los combatientes como de los no-combatientes, contra el sufrimiento innecesario;

* la protección de ciertos derechos humanos fundamentales de las personas que caen en manos del enemigo, particularmente prisioneros de guerra, heridos, enfermos, y civiles;

* facilitar el restablecimiento de la paz.

Ejemplos del código de la guerra incluyen normas de sentido común, como la exigencia de tratar a los prisioneros y detenidos de forma humana; no deben ser abusados bajo ninguna circunstancia. Además, también son componentes fundamentales de la legalidad de la guerra la prohibición de la focalización (para el ataque militar) en lugares civiles y protegidos, como hospitales y sitios religiosos; el deber de tratar a los no-combatientes con dignidad y respecto; y la obligación de proteger a aquellos que se rinden.

La legislación de un conflicto armado describe a los objetivos legítimos que pueden ser destruidos en el contexto adecuado de las operaciones militares. El principio general es que el ejército actuando en un entorno bélico puede matar al enemigo, ya sea combatiente legal o beligerante “no-privilegiado”, y puede incluir en cualquier categoría a civiles que toman parte en las hostilidades. Un combatiente enemigo, sea parte de un ejército organizado o un civil que participa en actividades militares, es un objetivo legítimo en todo momento, y puede ser legalmente asesinado, incluso en un ataque sorpresivo.

Por lo tanto, los ataques sin previo aviso no excluyen el uso de violencia involucrando el elemento de sorpresa. Todos “los combatientes están sujetos a ataque si están participando en hostilidades por medio del fuego, maniobras y asalto; proporcionando logística, comunicaciones, recursos administrativos u otro apoyo”.

La ley de la guerra prohíbe absolutamente el asesinato de no-combatientes, excepto como una cuestión de daños colaterales: los civiles pueden ser muertos accesoriamente a un ataque legítimo hacia un objetivo militar. Los civiles que mantienen una estrecha cercanía a un objetivo militar asumen el riesgo de ser asesinados por fuego enemigo. Focalizarse específicamente en civiles inocentes como objetivo militar es siempre ilegal y criminal.

D. Crímenes de Guerra

Las violaciones a la ley de la guerra están etiquetadas como crímenes de guerra, y dependiendo de la gravedad del delito, clasificadas ya sea como contravenciones graves o simples.

En FM 27-10: “El término crimen de guerra es la expresión técnica de una violación de la ley de la guerra por parte de cualquier persona o personas, militares o civiles. Toda violación de la ley de la guerra es un crimen de guerra”. Las infracciones graves se relaciones con aquellas violaciones establecidas como tales en las Convenciones de Ginebra, e incluirían los siguientes actos cometidos contra personas o propiedades específicamente protegidas por las Convenciones de Ginebra: asesinato intencional; torturas o tratamiento inhumano, incluyendo experimentos biológicos; o causa intencional de grandes sufrimientos o graves lesiones al cuerpo o la salud.

Todas las naciones tienen la obligación de investigar los alegatos de crímenes de guerra y, en el caso de una infracción grave, procesar o extraditar al acusado a la nación que lo procesará. Es política de los Estados Unidos que todo el personal militar norteamericano acusado sea procesado por cortes marciales en virtud de las disposiciones sustantivas del Código Uniforme de Justicia Militar (Uniformed Code of Military Justice).

E. Estado de Derecho [el imperio de la ley]

La frase “estado de derecho” tiene una gran variedad de connotaciones. El término fue acuñado por estudiosos juristas occidentales a fines del siglo XVI, y se usaba básicamente para referirse al sistema legal común de jurisprudencia con particular énfasis en la igualdad ante los tribunales de justicia. En términos de comportamiento internacional, el sentido más moderno está directamente asociado con todas aquellas normas jurídicas y estándares legales de comportamiento reconocidos y practicados entre los Estados civilizados en el contexto de la comunidad de naciones. A nivel nacional, el estado de derecho significa que los Estados siguen los mandatos de la ley como se encuentra en las leyes del país.

F. La Guerra Contra el Terror

La frase “Guerra contra el Terror” fue acuñada por el presidente Bush a bordo del Air Force One, el 11 de septiembre de 2001, y en un discurso a la nación (el día siguiente), el presidente caracterizó a los ataques utilizando aviones como armas como “actos de guerra”. Por lo tanto, el principio del uso del término “Guerra contra el Terror” está establecido claramente como el 11 de septiembre de 2001, cuando diecinueve miembros de la organización terrorista Al Qaeda secuestraron cuatro aviones de pasajeros mientras volaban, y los utilizaron para matar a aproximadamente 3000 personas en suelo de los Estados Unidos.

El término “Guerra contra el Terror” es una de las muchas frases utilizadas para describir al conflicto en curso entre los Estados Unidos y la red terrorista Al Qaeda, grupos terroristas del estilo de Al Qaeda, y todo Estado que los patrocina o los respalda. Otros sinónimos incluyen: la Guerra Global contra el Terrorismo, y la Guerra Global contra el Terror.

En su discurso ante una sesión conjunta del Congreso y el Pueblo Americano el 20 de septiembre de 2001, el presidente Bush citó a Al Qaeda y las naciones que la respaldan a esa “red radical de terroristas” como el enemigo en la Guerra contra el Terror, de los Estados Unidos.
Sin embargo, no hay dudas de que la frase “Guerra contra el Terror” no es una descripción exacta del conflicto, y puede ser muy engañosa. El terrorismo no es un enemigo, es un método empleado por un enemigo. A su vez, el conflicto no es contra todos los grupos terroristas en el mundo; hay miles. Ni siquiera abarca a todos los grupos terroristas radicales islámicos, como el Hamas.

G. Combatientes enemigos

La ley de la guerra permite la detención indefinida de combatientes enemigos (combatientes enemigos legales y combatientes enemigos ilegales). Estas personas no necesitan ser acusadas de un delito y pueden ser mantenidas en detención hasta que el conflicto armado se termine. La teoría detrás de esta particular ley de guerra no es castigar a los detenidos, sino retenerlos para evitar que se reincorporen a las fuerzas enemigas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo, Estados Unidos detuvo a más de 450.000 alemanes e italianos dentro del país. Nadie sugiere seriamente que estas personas deberían ser acusadas de un crimen o liberadas; nadie desafía la validez de la detención indefinida.

Después de un cierto debate interno, la administración Bush afirmó que las Convenciones de Ginebra de 1949 se aplicaban al conflicto del 2002 en Afganistán y, por tanto, al gobierno talibán. Sin embargo, el presidente Bush también determinó unilateralmente que los combatientes detenidos que pertenecían a Al Qaeda y los Talibán no calificaban para el status de “prisionero de guerra” ni tampoco tenían derecho a las protecciones en el Artículo Común 3 de las Convenciones de Ginebra, que establece los estándares mínimos de tratamiento para detenidos en un conflicto armado.

La administración Bush razonaba que, ya que los combatientes de Al Qaeda pertenecían a una organización terrorista y que no son miembros reconocidos de una fuerza armada, ellos son combatientes enemigos ilegales o beligerantes ilegales en virtud de la ley de la guerra. El párrafo 60 (b) del FM 27-10 señala que las “personas que no son miembros de las fuerzas armadas como se definen en [las Convenciones de Ginebra], que portan armas o participan en otra conducta hostil para el enemigo, de esta manera se privan a ellas mismas de muchos de los privilegios inherentes a los miembros de la población civil”. Esto significa que son responsables de las violaciones de la ley de la guerra, pero no tienen derecho al estatus de prisioneros de guerra.

En cuanto a los combatientes talibán capturados, Estados Unidos determinó que tampoco tienen derecho al estatus de prisioneros de guerra en virtud de las Convenciones de Ginebra, a causa de su imposiblidad de cumplir con el criterio de dichas convenciones que exigen que los combatientes legales usen insignias militares distintivas, por ejemplo, uniformes, que los hagan distinguibles de la población civil a distancia. Los talibán “no se distinguían efectivamente de la población civil”.

El punto de vista técnico de la administración Bush sobre los detenidos fue rechazado por un fallo de la Suprema Corte en el caso Hamdan vs. Rumsfeld. La Corte encontró que el Artículo Común 3 de las Convenciones de Ginebra de hecho protegía a los detenidos de ser sujetos a violencia, ultrajes contra la dignidad personal, tortura, y tratamiento cruel, humillante, o degradante. Aunque las directivas del Departamento de Defensa existentes, órdenes, políticas y doctrina ya se ajustaban a los estándares del Artículo Común 3, el Departamento de Defensa emitió rápidamente nuevos directrices de tratamiento a detenidos que incorporaron los estándares básicos establecidos en el Artículo Común 3.

Después de la campaña militar en Afganistán (2002), la gran mayoría de los combatientes talibán fue procesada y puesto en libertad en Afganistán. Aproximadamente mil combatientes de Al Qaeda y los Talibán fueron entregados a las fuerzas norteamericanas para su disposición. Aquellos que fueron entregados al ejército norteamericano se consideraban demasiado peligrosos como para la libertad condicional o eran sospechosos de cometer crímenes de guerra. A principios de 2008, menos de 300 todavía quedaban detenidos en la Bahía de Guantánamo, Cuba. Todas estas personas están detenidas actualmente hasta que se considere que no representan ya un peligro, que las hostilidades terminen, o en los casos de aproximadamente 80 personas, que se presenten cargos en su contra por crímenes de guerra asociados para ser tratados por una comisión militar.

Continuará...........

traducido de: The War on Terror - War or Metaphor? By Prof. Jefferey F. Addicott. International Institute for Counter-Terrorism (ICT)
véase el art. original en:
http://www.ict.org.il/Articles/tabid/66/Articlsid/474/currentpage/1/Default.aspx

Los prisioneros en Guantánamo tienen derechos. La Corte Suprema (Estados Unidos)...



La Corte Suprema (Estados Unidos) falla a favor de los detenidos en Gitmo

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